Pensando desde el futuro: la Visión.

Publicado por el 22/05/2018. Categoría: Blog

“El futuro no pertenece a quienes saben esperar,

sino a quienes saben prepararse”.

Manero

En ocasiones hemos escuchado de la importancia que tiene para el emprendedor el tener una visión empresarial clara, y lo vital que resulta para un líder el apegarse a ella y conducir los derroteros de la empresa hacia la realización de esa visión.

En teoría, el concepto es hermoso, pero en la práctica no siempre tenemos claro cómo llegar a esa visión. Por eso, en el día de hoy te propongo un ejercicio que sin dudas te será de gran ayuda para clarificar ese punto y que llegues a tener la tuya propia.

La visión no es un concepto abstracto

A través de ella puedes identificar las áreas claves de tu emprendimiento y tu vida donde hay un vacío y no tienes una idea clara adonde quieres llegar y cuál es el camino para hacerlo.

Para llegar a ella, pregúntate:

• ¿Cómo me va en el negocio? ¿Qué tal anda tu vida?

• ¿Tu diriges tu empresa, o la empresa te dirige?

• ¿Estás feliz, motivado y lleno de energía?

• ¿Cuáles son los objetivos reales de tu vida?

• ¿Te sientes realizado y satisfecho?

• Respecto a tus metas, sueños e ilusiones ¿En qué lugar te encuentras?

Sé objetivo en este análisis: no pienses en cómo quisieras que fuera tu futuro ni te quejes. Analiza tu realidad hoy, para saber en qué tienes que enfocarte para desarrollar una visión clara de tus metas, tanto profesionales como personales.

Para tener un gran futuro…

Tienes que tener grandes sueños como punto de partida para hacer un plan. La mezcla de plan de vida y tu idea de empresa es tu Visión. Al visualizar las cosas que quieres hacer, ser y tener en tu vida, puedes diseñar el negocio y la vida que quieres en realidad.

Para ello, propongo que crees tu visión no desde tu pasado o tu presente. Créala desde el futuro.

Piensa un día del futuro, donde todo es tal como deseas. Haces el trabajo que te apasiona, tu negocio marcha como quieres y tus ingresos te permiten a ti y a los tuyos vivir sin preocupaciones. Comes lo que te agrada, estás sano y cuidado en cuerpo y mente. Otras personas que trabajan a tus órdenes comparten tu visión y las que ayudas. También eres fuerte en el plano espiritual y devuelves a tu comunidad parte de lo que has obtenido, para que crezca junto a ti.

Ahora, empieza escribir todo acerca de ese día ideal en tiempo presente.

¿Cómo sería tu vida profesional desplegando todo tu potencial? ¿Cómo serías mejor persona? ¿Cómo contribuyen tú y tu negocio a cambiar la vida de tus clientes, tu comunidad y el mundo? ¿Qué valores aportas para hacer mejor la vida de otras personas?

En estos momentos no importa el camino que elijas para llegar a tu visión, ni si es lógico o posible. Solo ten en cuenta lo que es verdaderamente importante.

Lee lo que has escrito. Esa es tu Visión, que te impulsará a seguir todos los días en pos de ella y a la que debes acudir cuando las cosas no te vayan bien y te sientas flaquear. Te servirá como meta final y no importa que parezca hoy imposible: plásmala en tu plan de negocios y haz un balance cada año, o cada cinco, o cuando lo necesites consultar. Así verás cuanto te falta, cuanto has avanzado y te permitirá mantenerte enfocado en tus objetivos.

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