¿Qué Compran Los Pobres y No Los Ricos?

Publicado por el 23/04/2020. Categoría: blog

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“La pobreza no viene por la disminución de las

riquezas, sino por la multiplicación de los deseos”.

Platón

Pobreza y riqueza son dos términos muy relativos, y tienen más que ver con los hábitos y comportamientos de las personas que con su diferencia económica real.

Si no me crees, basta con que analicemos los hábitos de compra que separan a aquellos que han alcanzado el éxito en lo que hacen y a la gran mayoría que solo sueña con tener lo que tienen los emprendedores y empresarios famosos. Al final, coincidirás conmigo en que la diferencia radica no en lo que la persona tiene, sino en cómo piensa y concibe el término de riqueza y éxito.

5 cosas que a las personas ricas les tiene sin cuidado

Comida

He aquí el dilema de la gratificación instantánea. Mientras el pobre come rico, el rico come bien. Claro que no hay nada de malo en un plato bien preparado y condimentado, pero las personas de éxito están preocupadas de forma sincera en su salud, porque sin ella no tendrán la posibilidad de incrementar sus ganancias.

Dispositivos

Es casi una fiebre el actualizar tu teléfono o tu ordenador al último modelo, aunque el dispositivo que usas ahora funciona de maravillas. Llegas incluso a venderlo y pedir préstamos para estar en el último grito de la tecnología, mientras las personas de éxito buscan la seguridad de lo que conocen y prefieren no perder tiempo en adaptarse a una moda que pasará en pocos meses.

Préstamos

Los ricos evitan a toda costa las deudas, porque están conscientes que estas atan e impiden que el dinero que se gana con mucho esfuerzo pueda ser reinvertido. A los demás no les tiembla la mano endeudarse para vivir por encima de sus posibilidades… pero esta política de disfruta ahora y paga mañana al final les atrapa y corta sus alas.

Propiedades de alto valor

Muchas personas están dispuestas a pedir préstamos que demorarán en pagar el resto de sus vidas por tener apartamentos de lujo, pent-houses o casa de alto valor… y muchas de ellas las pierden durante las crisis financieras. Los hombres de negocios prefieren una casa familiar o un inmueble modesto al precio correcto, e incluso una propiedad que puedan remodelar e invertir para que aumente su valor.

Ropa y zapatos

Las celebridades lucen grandiosas en su ropa de diseñador, y los pobres intentan a cualquier precio copiar sus atuendos. Tanto, que llegan a gastar más de lo que tienen en lucir grandiosos. Por el contrario, las personas exitosas  priorizan la comodidad y la sencillez: no tienen tiempo que perder en aparentar lo que no son.

En general, podemos concluir que mientras las personas que no tienen una economía sólida se preocupan más por la imagen y por lo que aparentan que por lo que son en realidad, a los hombres y mujeres de éxito el cómo los perciba la sociedad les trae sin cuidado.

Mejor dicho: su afán de superarse a sí mismos en el plano de los negocios genera de forma natural una auténtica imagen de éxito, porque realmente lo tienen. No estamos hablando de presencia física ni de vestir de forma adecuada en cada ocasión, sino de la percepción que la sociedad tiene de ellos y cómo se proyectan.

No es de extrañar entonces que los verdaderamente ricos usen coches seguros, confiables pero poco llamativos, usen el transporte público y se vistan como gente promedio. Sencillamente, usan para su desarrollo el placer y la confianza que les da el hacer bien lo que hacen. No son esclavos del consumismo o las cosas materiales.

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