Incrementando los Ingresos Pasivos.

Publicado por el 15/08/2019. Categoría: blog

Ingresos Pasivos

“Cuanto es el dinero que se tiene

en el arca, tanto es el crédito”.

Juvenal

Uno de los pilares decisivos para alcanzar la libertad financiera es aumentar los ingresos pasivos, aquellos que recibimos de forma constante y automática sin tener que realizar trabajo alguno  y que por lo tanto nos garantizan una fuente de tiempo libre que podemos dedicar al ocio, nuestro crecimiento personal o a la búsqueda de nuevas fuentes de ingreso, ya sea a través de la generación de más ingresos pasivos o el emprendimiento directo.

Nótese que desde la base de la libertad financiera nuestro trabajo regular, por el que debemos laborar entre 40 y 50 horas semanales es simplemente un añadido. En la medida que los ingresos pasivos se equiparen a nuestro gasto mensual habremos alcanzado la libertad financiera, por lo que podemos decidir si trabajar o no por un salario.

¿Cómo se obtienen ingresos pasivos?

Entre las vías que nos aportan ingresos pasivos están:

Los intereses que generan cuentas bancarias o depósitos: son esos ingresos automáticos que hace el banco en relación a la cantidad de dinero depositada en una cuenta. Para ello se necesita tener montos considerables en instituciones bancarias. Por ejemplo, una persona que gaste 1000 euros al mes y tenga una cuenta que aporte un interés de 6% anual recibirá un 0,5% mensual (6%/12 meses), por lo que con un depósito de 200 000 euros en el banco tendría libertad financiera, recibiendo 1000 euros mensuales.

Otro camino más rentable pero no carente de tropiezos es utilizar los ingresos pasivos que aportan los dividendos de acciones, bonos, o vehículo financiero similares. Estos dependen de las fluctuaciones del mercado y puede que cubran unas veces sí y otras veces no nuestro gasto mensual, pero necesitan generalmente una inversión inicial menor.

El tercer camino para recibir ingresos pasivos es la renta procedente de alquiler de bienes inertes, ya sean apartamentos, casas, espacios de oficinas, etc. Acá sucede también que, en dependencia del tipo de renta que se realice, debamos garantizar a nuestros inquilinos la reparación o deducción de la renta para reparaciones, pero son ingresos regulares que generalmente nos llegan sin necesidad de dedicarles tiempo.

El cuarto camino tradicional, que viene a convertirse para nosotros en uno de los más importantes en la era digital, se refiere a los pagos por la propiedad intelectual, ya sean regalías por patentes, ingresos provenientes de la venta de un libro de nuestra autoría, la monetización resultante de un sitio web o los dividendos de las ventas de un infoproducto de nuestra autoría.

¡Esto no es vivir sin trabajar…!

Me diréis, pero nunca he dicho que la libertad financiera se alcanza sin esfuerzo y sin empujar la rueda con el hombro. A no ser que hayas nacido en cuna de oro, o tu acaudalada familia te haya dejado suficientes posesiones para que vivas de rentas, alcanzar la libertad financiera es un proceso arduo que implica imaginación y mucho trabajo duro.

Ahora bien, ¿cuál de los caminos es el mejor? La respuesta es la suma de todos. Mientras logres encontrar más fuentes de ingresos pasivos y estos se encuentren más diversificados, menos dependerás de las fluctuaciones normales que aparecen ineludiblemente a lo largo del tiempo. Puede que la moneda se devalúe, tu libro deje de venderse, aparezca una patente que supere a la tuya o un incendio termine con una de tus propiedades, pero si has jugado bien tus cartas los ingresos pasivos de la sumatoria de tus vías siempre te permitirá respirar tranquilo, sabiendo que eres libre financieramente.

Personalmente todavia no e alcanzado la libertad financiaria, por el momento estoy construyendo mis ingresos pasivos y creo que voy por el buen camino en el mundo gastronomico.

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