La Personalización es una Carta de Triunfo.
Publicado por Edgar Walter el 8/02/2018. Categoría: Blog
“El que recibe a sus amigos y no presta ningún
cuidado personal a la comida que ha sido preparada,
no merece tener amigos”.
Anthelme Brillat-Savarín
Hay una gran verdad en las palabras de este gran gastrónomo francés, que ya desde el 1820 nos reveló esta gran carta de triunfo para ser especiales y exitosos de ahora en adelante. Si te fijas, llamó amigos a los que se sientan a su mesa… que bien pueden ser, y tú quieres que sean, tus clientes. Ya por acá vamos bien.
El segundo detalle de importancia es “cuidado personal”, que en el lenguaje de día bien podría traducirse en “personalización”. ¿Cómo sonaría ahora la frase?
“El que recibe a sus clientes y no da personalización a la comida que ha sido preparada, no merece tener clientes”.
El boom de la personalización
Con tantas opciones de comida en el mercado, es imperioso ofrecer personalización para lograr diferenciarte de la competencia en un sector tan competitivo como lo es la gastronomía. Cuando hablamos de ello no solo nos referimos a que tengas un producto estrella que te caracterice: el cliente desea también que Su comida sea diferente a la del cliente en la mesa de al lado.
Quiere que lo que come se adapte con exactitud a lo que desea realmente. Que sea a Su medida.
Los expertos en esto son los grandes maestros de la personalización: la gente de Starbucks. Allí puedes lograr que algo tan simple como el café que vas a tomas tenga, literalmente, 87 mil formas distintas. Hay incluso una profesión que se desprende de ello, el barista, tan reconocida ahora dentro del arte de la gastronomía como el barman o el chef.
Si necesitas un ejemplo más cercano a tus posibilidades, el primero que se me ocurre es el de las mesas buffet. Por un precio fijo, podrías pensar que se trata sencillamente de algo a lo que los clientes van a comer todo lo que puedan. Pero es algo más: en ellos se le da al cliente comer en realidad todo lo que quiera.
O sea, que puede combinar las múltiples opciones que se ofertan para conformar exactamente un menú que contiene lo que le apetece comer y que conforma él mismo. Eso, sin tener que esperar más que el tiempo en el que selecciona y pone su menú en el plato. Por supuesto, tiene sus desventajas desde el punto de vista de lo correcta o no de sus propias elecciones y que el servicio se involucra de forma mínima, pero sin dudas es un buen ejemplo de personalización.
Beneficios de la personalización
El cliente que recibe un servicio y producto personalizado, solo suyo, tiene grandes posibilidades de convertirse en el embajador de tu marca diciéndolo al círculo de sus conocidos. De la misma forma, son propensos a ser clientes frecuentes, porque se les da lo que quieren.
Si antes se podía atraer con la calidad de la comida, el buen servicio y el ambiente del lugar, hoy los clientes necesitan que sepas lo que desean y adelantes los acontecimientos ofreciéndoselo. Si quieres clientes fieles, escucha lo que quieren, conócelos y dales la sorpresa.
No te animo entonces a tener más productos. Todo lo contrario: menos y personalizables.