La Velocidad No Importa: Progresar Es Avanzar.

Publicado por el 5/09/2019. Categoría: Blog

La velocidad no importa: progresar es avanzar

“Prefiero el bastón de la experiencia

al carro rápido de la fortuna”.

Pitágoras

Una y otra vez mis amigos se quejan de que sus emprendimiento no marchan lo suficientemente rápido, que no logran ver los progresos y que sienten que se quedan atrás con respecto a quienes les rodean. Incluso llegan a manifestar uno de los sentimientos más peligrosos que puede tener un hombre que persigue un sueño: el de derrota.

¿Qué está mal en esa perspectiva? Pues el punto de mira donde se están enfocando. En lugar de compararse con los demás es necesario centrarse en cuanto avanzas tú con respecto a quien eras antes. Poner tu definición de éxito en manos del criterio de los demás es el mayor error que puede cometer un emprendedor.

¿Muy lento?

Nada llega cuando uno quiere por el simple deseo de que eso sea lo que quieres. En la visión romántica que alguna vez hemos tenido, vemos a los grandes magnates del mercado, que en su tiempo fueron emprendedores como tú, como ídolos tocados por la providencia, personas que convierten en oro todo lo que tocan y que las oportunidades les llueven sin ningún esfuerzo.

Nada más alejado de la verdad. Te desafío a que me nombres uno, solo uno de los integrantes del top 100 de los hombres más ricos del mundo según la revista Forbes que no haya tenido que esforzarse a tope por escalar a los puestos de la fama y la fortuna… y aun así, estamos enfocándonos en algo que para un emprendedor no puede ser un fin sino un medio, que es el dinero.

Todo en la vida requiere su proceso. Igual que para ejercer una profesión con maestría se requiere que pases por un tiempo de instrucción que empieza desde el kínder hasta la universidad, y luego unos cuantos años de trabajo real para acumular experiencia, a emprendedor de éxito se llega en pasos sucesivos. Que, además, no están exentos de errores y tropiezos.

Una vez que has aprendido lo suficiente sobre emprender en lo que sea que es tu sueño, llega el momento de esperar por la oportunidad de avanzar.

¿No tienes oportunidad, o es que no sabes verla?

Amigo mío, a pesar de las crisis, de lo mal que ande la economía de tu país y de tu situación actual (económica, personal o espiritual), las oportunidades siguen delante de tus ojos. Eso se sabe porque día a día millones de emprendedores deciden tomar el control de sus vidas, y muchos de ellos lo logran.

Si no las ves, es porque no estás preparado para verlas. Si no las aprovechas, eso significa que aún no tienes los medios reales o subjetivos para aprovecharlas. ¿Puede un niño de cinco años resolver ecuaciones diferenciales? No, y quizás yo tampoco, si no estudio primero matemáticas, cálculo y muchas otros conocimientos que son vitales para llegar a la solución correcta.

En la medida que te superas en conocimientos y te cultivas a ti mismo, estas matemáticas complejas que son las oportunidades se irán haciendo más y más claras. Así que si consideras que estás yendo muy lento en tu emprendimiento, no te olvides de un importante detalle: al menos, te estás acercando a alguna parte.

Compara en que situación has estado hace un año y mira lo que has avanzado. Si es lento o rápido, no importa: basta con que cada día hayas aprendido algo nuevo, y estarás más cerca de identificar esa oportunidad que otros no tienen la visión para aprovechar.

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