¿Obstruyes o Facilitas las Relaciones con Tus Comensales?

Publicado por el 17/12/2017. Categoría: Blog

“Si hablas mal, se hablará de ti peor”.

Hesiodo

A estas alturas ya debe ser claro que si no estableces una comunicación efectiva con tus clientes no puedes conocer cuáles son sus necesidades y deseos, y por lo tanto será imposible que este pueda disfrutar de la experiencia gastronómica que intentas transmitirles.

Como es lógico, casi toda esa información que necesitas debes obtenerla mediante el díalogo, y es en este vital paso de la comunicación donde pueden aparecer los llamados obstructores o facilitadores de la comunicación.

Ojo, que favorece mucho el hecho de que tu interlocutor los conozca y aplique, pero eso no quiere decir que siempre los cumpla. Pero eres tú quien necesita dominarlos, tanto para dialogar con el comensal como con el resto del equipo que conforma esa gran familia que debe ser todo emprendimiento gastronómico.

Posturas que dificultan la comunicación

Como verás a continuación, estas expresiones laceran mucho que dos personas que intentan comunicarse lo logren de forma efectiva. Ya seas a tus subordinados, a otros compañeros de trabajo o incluso a un cliente, forman barreras en el entendimiento mutuo que son difíciles de romper.

Los reproches

Criticar o censurar la conducta de alguien no va a hacer que mejore la comunicación, pueshace que tu interlocutor se sienta culpable. Un díalogo debe establecerse sobre la base de llegar a un entendimiento mutuo y no sobre la culpabilidad.

Generalizar

Otra postura errónea. Un “todo lo haces mal” es de por sí erróneo, pues esa persona sabe que no es cierto, pues hay un grupo de cosas que hace bien.

La Declaración de capacidad

“Eres malo” o “eres un inútil” no pone a tu interlocutor en el mejor ánimo para aceptar críticas, por lo que debes evitar colgarles etiquetas a las personas.

El Sarcasmo

Aunque indirecta, es una forma de crítica basada en la ironía. En lugar de concentrarse en lo que es objeto de diálogo, hace que tu interlocutor se sienta atacado o dude de lo que quisiste decir, lo que no conlleva a ningún entendimiento.

Las amenazas

Este tipo de agresiones verbales hacen ponerse a tu interlocutor a la defensiva, por lo que pueden responder ellos mismos con la misma moneda. Evita este obstructor de la comunicación que no lleva a ninguna parte.

Facilitemos la comunicación

Si evitamos las posturas anteriores, ya estamos facilitando el mutuo entendimiento y comprensión. Pero, ¿por qué no ir más allá?

Hay posturas comunicativas que pueden mejorar el díalogo, como son declarar tus deseos abiertamente, decir cómo te sientes con sinceridad, dejar claro lo que te gusta y lo que no, llegar a acuerdo parciales argumentando tus razones.

Si somos oportunos, específicos y descriptivos en nuestros señalamientos y nos comprometemos y colaboramos en la búsqueda de soluciones reales y factibles para nuestro interlocutor, estamos entonces llevando la comunicación por buen camino. Escucha a tus clientes de manera activa, atenta y paciente y pide aclaraciones si no llegas a comprender algo por completo.

Resumiendo en una sola frase: establece el diálogo pensando en las necesidades del otro.