Tiempo: El Recurso Más Valioso.

Publicado por el 24/01/2020. Categoría: blog

“Cuando se trabaja no se tiene

tiempo de ganar dinero”.

Proverbio judeo-polaco

Uno de los recursos más valiosos que poseemos los seres humanos, que por demás es irrecuperable a la vez que lo gastamos, es el tiempo. Muy pocos entienden su verdadero valor, incluso para incluirlo dentro del precio de nuestros productos y servicios.

Recuerdo aquel chiste en que un ingeniero le cobra a un cliente 1000 dólares por apretar un tornillo en una maquinaria, y este protesta airado pidiendo una factura desglosada. Luego, el ingeniero le pasa la cuenta, indicando que apretar el tornillo cuesta 1 dólar, pero el tiempo invertido en sus estudios para saber exactamente que tornillo apretar vale 999 dólares. Este es un caso típico de como valorar correctamente el tiempo empleado en nuestra capacitación.

Ahora bien, el tiempo también es una justificación a la que echamos mano cuando sencillamente no queremos hacer algo. Siempre nos quejamos de nuestra falta de tiempo, y es algo que los demás aceptan como un argumento comprensible, pues ellos mismos entienden tu escasez de minutos porque también sienten que les falta. O más bien, tienes tareas que no quieren afrontar.

Tienes más del que necesitas

Solo que no lo sabes. Aunque no seas consciente de ello, dejas escapar preciados minutos en banalidades, que se acumulan y se vuelven horas, días, semanas y años.

Es una cuestión de administrarlo, tal como administras tu emprendimiento… solo que, incluso, debes manejarlo mejor que a tu empresa. Porque si ese tiempo que ganas lo dedicas a tu negocio, solo puedes obtener cosas positivas.

Hay un término que seguro conoces y quisieras que fuese la característica principal de todos los trabajadores de tu emprendimiento y de ti mismo, que es la productividad. Esta es en esencia la relación entre lo obtenido y el tiempo que empleas para lograrlo: a mayor productividad, más resultados en menos tiempo. Por lo que es mejor emplearse a fondo y aprovechar el tiempo en lugar de solo lucir ocupado.

Revisando tu horario

Veamos: una semana tiene 168 horas, de las cuales pasas unas 56 horas durmiendo (si tienes un buen patrón de sueño, de lo que hablaremos en otra ocasión). Un horario de oficina normal es de 40 horas, y descansas los fines de semana.

Hasta aquí, nada especial. Apartemos también las horas empleadas en las tareas rutinarias: bañarse, comer, trasladarse, etc. Digamos que son 5 horas al día en estas actividades generales, unas 35 a la semana. Quitando todas estas horas, me quedan 37 horas.

¿Pocas? No tanto. Casi son las mismas que se emplean en una jornada laboral, más que suficiente para dedicarlas a cualquier anhelo o meta que tengas. Puedes aprovecharlas en estudiar, realizarte, hacer deportes, divertirte… lo que desees.

Claro, está, que si no aprovechas y optimizas el resto de las horas de las que hablamos, tendrás que echar mano a ese fondo de tiempo para suplir el que has perdido en tus actividades diarias. Porque respóndeme con franqueza si tienes el máximo de productividad durante tu jornada laboral, sin distracciones y con eficiencia.

Es cierto que los emprendedores debemos esforzarnos un poco más para alcanzar nuestras metas, pero no se lo achaques a la falta de tiempo: tienes el mismo que los demás, así que eso no lo puedes cambiar. Pero sí puedes influir en como lo aprovechas.

Artículos relacionados