Cómo Debe Ser El Propósito De Tu Emprendimiento?

Publicado por el 3/06/2018. Categoría: Blog

“En la carrera por la calidad no hay línea de meta”.

Kearns

Y fíjate que no te estoy hablando del cuál debe ser el propósito de tu empresa, sino cómo. Todos sabemos ya que el propósito de cualquier emprendimiento que desee tener éxito es el satisfacer un deseo o una necesidad de nuestros clientes.

Las vías para lograrlo son muchas y cada negocio tiene su forma específica de satisfacer su propósito. Pero, invariablemente, este debe tener en cuenta tres características, de las cuales hablaremos en el día de hoy.

Toda empresa debe aspirar a que su propósito sea claro, compartido y digno.

Un propósito claro

En toda cultura, y en especial en los últimos años tras las crisis económicas que ha sufrido y sufre la Humanidad, la motivación es autogenerada. Los niveles de confianza están muy deteriorados y la gente ya no confía en promesas.

Si analizas los casos de éxito empresarial, notarás que siempre sus equipos de trabajo están guiados por propósitos claros, que los trabajadores perciben y entienden a la perfección y por ello ponen su autoestima en juego para alcanzar o superar los retos que le plantea la dirección de la empresa. Ellos, al entender y percibir el propósito como válido y útil, hacen entonces un esfuerzo especial.

Un propósito compartido

El trabajador ha de tolerar muchas injusticias y desequilibrios sociales, por lo que es propenso a aceptar retos mayores si percibe que su entorno de trabajo es equitativo y existe un equilibrio de justicia.

Este equilibrio pasa por que la dirección comparte y mantenga el equilibrio de su atención entre tres grupos esenciales para la buena marcha de los negocios:

  • los accionistas y financieros: es importante liquidar nuestras deudas, pero manteniendo un estado de cuentas lo suficientemente holgado como para no poner en riesgo las operaciones.
  • los trabajadores y los dirigentes: es necesario que los trabajadores sean controlados por la administración, pero sin violar sus derechos ni caer en abusos de poder.
  • los clientes y proveedores: el balance entre lo que pagas a tus proveedores y lo que cobras a tus clientes es vital. Si este equilibrio se rompe, corres en riesgo de perder tus clientes o quedarte sin materia prima para fabricar tus productos o dar tus servicios.

Si en alguno de estos aspectos el equilibrio se rompe, cualquier negocio puede zozobrar, por lo que resulta vital que como emprendedores estemos muy al tanto de no romper este trío de pares.

Un propósito digno

Nadie trabaja por voluntad propia en algo deshonesto, especialmente diseñado para timar a los clientes. A la larga, solo nos comprometemos con propósito que muestren respeto hacia el entorno social. Lo mismo sucede desde hace unos años con el compromiso de las empresas hacia el respeto y cuidado por el medio ambiente.

De la misma forma, el propósito digno pasa por que la empresa respete y acate las legislaciones vigentes de cada país en cuanto a permisos y reglamentaciones. Y, por supuesto, todo emprendimiento con un propósito digno nunca debe estar ligado a las ilegalidades.

Por supuesto, una empresa con un propósito digno, compartido y claro no tiene el éxito garantizado. Pero todos los emprendimiento exitosos que conozco cumplen con estos tres aspectos. ¿Cumple tu empresa?

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