Emprendedor: ¿creativo o administrativo?

Publicado por el 22/10/2019. Categoría: Blog

Emprendedor: ¿creativo o administrativo?

“Creador es quien en algo perfectamente

conocido encuentra aspectos desconocidos.

Pero, sobre todo, es un exagerado”.

Ernesto Sábato

¿Por qué fracasan tantas buenas ideas de negocios? ¿Por qué las empresas derivadas de ellas no prosperan y tienden a fracasar a los pocos años de fundadas? Como emprendedores, ¿cuál es nuestro fallo?

Mi criterio al respeto está en no poner las cosas en la perspectiva correcta, y olvidarnos que aunque como emprendedores tenemos que ser creativos, en el mismo momento que nuestra idea comienza a tomar forma y se convierte en un negocio real nos olvidamos que el emprendimiento está conformado por personas… y afectados por estas.

En las escuelas de negocios o nuestro bregar por el estudio autodidacta no nos van a enseñar cómo manejar y controlar las situaciones de interacción humana que afectan nuestro emprendimiento. La tarea de convertirnos en un administrativo eficaz solo se vence al pie de la trinchera, enfrentando y sacando experiencia de las situaciones reales que van surgiendo sobre la marcha.

Crear y administrar van de la mano

Emprender es encontrar algo que realmente nos apasiona. Al estar en empatía con ese algo, tendemos a tener mucha información y experiencia sobre el mismo, sea lo que sea que nos guste tanto como para que nos produzca pensamientos placenteros.

Este algo puede ser literalmente cualquier cosa: programar, montar en un patinete eléctrico, la fantasía épica, la comida… y, llegado el momento, todo ese cúmulo de información y experiencia nos hará tener una idea revolucionaria sobre ese tema en específico. No hay nada de intervención divina en ello, porque la oportunidad es la mezcla entre la preparación y la creatividad personal: notarás un error en lo que amas, una forma de hacer las cosas mejor, algo que echas en falta… y la idea llegará.

Viene entonces todo el proceso creativo que se requiere para convertir un sueño en una meta, que por supuesto no es poco el trabajo que conlleva. Pero una vez que ya el emprendimiento está en marcha, es necesario que nuestra mente creativa se ponga de momento en pausa y nuestra parte administrativa se ponga en marcha.

Administrando un emprendimiento

No me malinterpretes: es muy probable que, gracias a las dificultades que de seguro enfrentará tu emprendimiento –porque todos los emprendedores tenemos que sortearlas sin remedio– sea necesario que desempolves esa fuerza creativa más a menudo de lo que te imaginas para encontrar solución a los contratiempos.

Pero lo más probable es que, al menos en un principio, vas a tener que lidiar con cuestiones del día a día que se resuelven simplemente administrando bien los recursos que tienes, tanto financieros como de capital humano.

Ser un buen administrador es algo de lo que de seguro si se puede estudiar en un MBA, por lo que te recomiendo que dediques algún tiempo a adiestrarte en este sentido, si no lo has hecho aún. Gracias a los avances en la educación a distancia ni siquiera tienes que emplear una gran suma, ni dejar de atender tu negocio, sino que puedes aprender a tu ritmo y comenzar a aplicar lo que vas aprendiendo a la organización de tu emprendimiento sobre la marcha.

Mientras estés consciente de cuando necesitas ser un creativo y cuando un buen administrador, todo marchará sobre ruedas. En palabras de Ken Adelman, un líder sabe qué se debe hacer, pero un administrador sólo sabe cómo hacerlo.

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