En Busca de la Estimulación Positiva.
Publicado por Edgar Walter el 25/04/2018. Categoría: Blog
“Mantente alejado de aquellas personas que tratan de
menospreciar tus ambiciones. Las personas pequeñas
siempre lo hacen, pero los verdaderamente grandes
hacen sentirte que tú también puedes ser grande”.
Mark Twain
Si hay algo garantizado en la vida, es el fracaso. Para llegar a él, basta con no hacer nada. Es mucho más fácil llevar una vida gris, de la oficina a la casa, que salir a buscar tus sueños.
Por supuesto, esto es lo que hace la mayoría de la gente. Cuenta cuantas veces has conocido a una persona nueva, y al preguntarle a que se dedica, te ha dicho con orgullo: Yo soy emprendedor. De seguro que han sido muy pocos.
La mayoría de la gente simplemente trabaja para alguien, y dejan que ese ente a quien todos generalmente odian (el jefe), se encargue de las decisiones difíciles, lidie con las dificultades y al final de mes te pague el salario estipulado.
El poder del pensamiento negativo
¿Cuál es la razón fundamental para eso? No eres tú, sino la presión social, la opinión de los demás.
No digo con eso que el papel del abogado del diablo no sea útil, pues cualquier empresa nueva hay que sopesarla desde todas las aristas, incluyendo el peor de los escenarios, donde todo va a salir horriblemente mal…que es el que te van a poner enfrente el 95% de las personas que les comentes que vas a abandonar la aparente estabilidad de una vida rutinaria y vas a dedicar tu tiempo, tu esfuerzo y tu dinero al camino del emprendimiento.
Y es que, por naturaleza, el ser humano es reacio al cambio, aun cuando este represente una salida para acceder a un nivel superior de vida. Todos miran a los emprendedores como personas excepcionales o superdotados, cuando son personas como tú y como yo salvo en un aspecto en particular: ellos decidieron no ceder al poder del pensamiento negativo y encontraron la fuerza interna para automotivarse.
El poder del pensamiento positivo
Para lograr algo destacable en la vida y obtener el reconocimiento social, hay que trabajar fuerte pero primero tener el pleno convencimiento de que no hay fuerza en el mundo capaz de apartarte de tus objetivos. Este tipo de pensamiento es el que construye tu realidad en lugar de destruirla.
En el camino al éxito sobran los obstáculos reales como para venir a añadirles uno mismo los comentarios negativos de los demás. Agradécelos siempre, pues la mayoría de las veces te los dicen de buena fe, pero que no te hagan mella. Por el contrario, busca la compañía y el consejo de otras personas que compartan tu visión del emprendimiento, pues en sus palabras no solo encontrarás la sabiduría que puedes necesitar en un momento dado, sino también la comprensión.
Aprende de los grandes
Esta compañía de las personas que comparten tus objetivos no tiene que ser por fuerza un contacto personal, aunque si puedes hacerte de un mentor o un coach es mucho mejor. En lo personal, en mis momentos más oscuros he encontrado la fortaleza para salir adelante en las biografías de los grandes emprendedores.
Ellos han enfrentado muchas dificultades, incomprensiones y escollos en sus caminos hacia el éxito, pero esto no les ha detenido en su afán de hacer sus sueños realidad. Toma a estos gigantes como tus compañeros de viaje y adapta sus enseñanzas a tu realidad: estimúlate positivamente con sus vidas y continúa con la convicción de que, como emprendedor y ser humano, estás condenado a triunfar.