Sacándole Provecho al Estrés (Final)

Publicado por el 12/08/2018. Categoría: blog

“El sol sale para todos”.

Refrán popular

La pregunta principal que debemos responder entonces es como respondemos a los estímulos exteriores, con eutrés o distrés. Una cosa si es cierta y debes tener de ella la completa seguridad y en ella se encierra la clave para lidiar con el estrés:

El sol sale para todos

La vida a tu alrededor no conspira en tu contra: tú eres el que permite que te afecte y hasta donde. Las crisis y las fluctuaciones del mercado son fenómenos concretos, pero no suceden para tu desgracia personal: son las reglas del juego que se aplican a todos, y o te adaptas a lo que la vida te depara y reaccionas con estrés positivo o eliges paralizarte, que los problemas te agobien y fracasas.

El cómo se reacciona ante las dificultades nos define como emprendedores de éxito o fracasos. Si afrontas la vida con eutrés se espera que te actives a tu máximo por un período de tiempo que suele ser corto hasta que se resuelva la situación concreta que más esfuerzo requiera, pero no puedes estar activado todo el tiempo.

Si se rompe el equilibrio del organismo, la homeostasis, estarás en puro distrés y agotarás tus fuerzas, muchas veces en tareas que realmente no requieren tal nivel de atención. Llega entonces el abatimiento, la tristeza, la irritabilidad, la apatía, la indiferencia y, en un final, la inestabilidad emocional. Como emprendedor, sabes que estas son emociones que en nada van a ayudar a tu éxito.

¿Qué causa distrés?

Para tratar un problema, primero hay que identificar y erradicar las causas. Acá tienes las más comunes: si te sientes estresado, mira a ver si aquí encuentras la razón:

  • Situaciones que te fuerzan intelectualmente.
  • Estímulos desagradables en el medio ambiente.
  • Percepción de una amenaza.
  • Enfermedades, adicciones, etc.
  • Aislamiento y confinamiento
  • Bloqueos en tus intereses
  • Presión del grupo al que perteneces
  • Frustración por no conseguir lo que te propones.
  • Relaciones sociales complicadas o fallidas

Si has logrado identificar por qué te estresas, ahora puedes elegir que estas causas te afecten o no.

No te preocupes: pasa a la acción

Preocuparse es un proceso perfectamente natural, pero que viola el sentido de la pertinencia de nuestras acciones. Llover sobre mojado no tiene ningún sentido, ni tampoco darle vueltas y vueltas en la cabeza a un problema sin ninguna acción real para intentar resolverlo. Bueno, el único sentido que tiene esto es estresarte más e impedirte hacer otras cosas que sí son pertinentes aquí y ahora.

Lo primero, luego de identificar el factor que desencadena el estrés, es sopesar si tiene o no solución y si esta está en tus manos. Algunos estresantes son fáciles de eliminar: empieza por ellos. Pero si hay causas que no está en tus manos resolver, entonces no merecen que te preocupes por ellas.

El valor del pensamiento constructivo

Quienes piensan de forma constructiva experimentan menos distrés, trabajan más y mejor porque utilizan los retos para su superación personal. O sea, sí se estresan ante las tareas nuevas, pero como una oportunidad para usar el eustrés para auto motivarse.

Un pensador positivo no solo interpreta los hechos para adecuarlos a sus expectativas, sino que además se comporta para producir los resultados que espera. Sus convicciones son profecías que se cumplen por sí mismas…y las persigue porque son gratificantes.

Para salir del círculo vicioso del estrés, realizar ejercicios físicos, evita situaciones que te estresen, planifica tus actividades diarias y mantén una dieta saludable. Ríe, pues se sabe que las endorfinas que se liberan te relajan. Mantén un clima agradable durante tus comidas y juega, que se sabe que los juegos de mesa tranquilizan la mente. Luego, prepárate a tu mismo para nuevos retos reforzando tu pensamiento positivo.

Artículos relacionados