Los Motivos del Emprendedor Gastronomico.

Publicado por el 19/01/2018. Categoría: Blog

Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias.

Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar superado.

Albert Einstein

Las crisis pueden ser grandes males, o venir simplemente por el análisis interior de que no estamos haciendo lo que deseamos y queremos llegar a más.

Estás otras crisis, llamada por los psicólogos “existenciales“, son igual de válidas que cualquier catástrofe. Pueden también traer consecuencias nefastas en tu vida, sumiéndote en la tristeza, la frustración, la depresión y, por desgracia en casos extremos terminan en suicidio. La solución es siempre la misma: enfoca tu creatividad en lo que quieres y soluciona los problemas. Eso precisamente es lo que hace un buen emprendedor.

Pero ¿por qué nos lanzamos a la aventura de crear una empresa? Las razones son diversas, pero más o menos caen dentro de las siguientes categorías.

Superar una crisis personal

Después de todos lo que hemos hablado antes, era muy lógico empezar por acá. Aunque las dificultades pueden ser el detonante de proyectos que llevamos acariciando durante años o nuevas ideas que nos llegan tras la crisis, no puede actuarse de forma irracional.

Ten en cuenta además que en un inicio las cosas pueden no marchar tan bien como habíamos previsto. La solución no es abandonar. La solución es trabajar duro y bien.

Crear nuestro propio puesto de trabajo y ser independientes

En efecto, los emprendedores y en general las personas creativas tienden a tener problemas con la autoridad. Esta es una razón perfectamente válida para aspirar a ser nuestro propio jefe y lanzarnos a la creación de nuestra propia empresa.

No obstante, recuerda siempre como te sentiste trabajando para otro y no les hagas a tus empleados lo que te hicieron a ti.

Aumentar nuestros ingresos

Habíamos hablado un poco de esto en un artículo anterior. Por supuesto, las personas que emprenden una aventura de negocios siempre esperan que su situación económica mejore.

Pero ésta no debe ser tu meta, sino el resultado lógico de un trabajo realizado con calidad y pasión.

Crear un legado para nuestros hijos

Esta sin duda es una razón noble y poderosa, porque está basada en el amor paternal. No obstante, debemos dar ejemplo de inteligencia y trabajo arduo a nuestros descendientes para que continúen el camino que hemos ido labrando para ellos.

Al final, aunque ellos disfruten de nuestro esfuerzo, deben saber que tienen la responsabilidad de seguir nuestros pasos.

Poder trabajar con nuestra familia o nuestros amigos.

Aunque en principio es posible, el éxito final de esta motivación es incierto por culpa de los afectos personales. Por mucho que no quieras, en algún momento tendrás que exigir responsabilidades y hacer el papel del malo de la película.

Aunque tú entiendes que tiene que ser así, puedes herir a un familiar o perder una amistad de años. O peor: otros empleados de la empresa puede que te acusen de nepotismo, dañando tu reputación. Si lo puedes evitar, evítalo.

Desarrollar y rentabilizar una idea que nos apasiona

¡Al fin el criterio de la verdad! Esta es la más correcta las razones para iniciar un nuevo negocio. Créeme: cualquier cosa que te apasiona a ti, seguramente agradará a muchas personas, que estarán además dispuestas a pagar por lo que les gusta.

Si amas el surf, pues abre una tienda especializada y añádele luego una academia. Si eres fan de los videojuegos, abre una galería o crea un portal de juego en línea. Si te van las finanzas, crea una agencia de contabilidad y ofrece tus servicios a pequeñas y medianas empresas.

Y si como a mí lo que te apasiona es la cocina, pues sueña con montar un restaurante. Pero no uno normalito, si no el mejor restaurante que puedas concebir. O mejor dos, tres… Si yo lo he conseguido, tú también puedes hacerlo si desatas tu poder de crear.

Recuerda: las posibilidades son infinitas, así que sólo tienes que encontrar en tu interior que es lo que realmente quieres hacer. Y luego de planificarlo bien… hacerlo.

Las crisis requieren acciones

¿Has oído hablar de la ley de la causa y el efecto? Aunque en mucho más compleja de entender de lo que parece y ya hablaremos de ella en otro momento, se puede resumir así:

Inevitablemente, todo cuanto hacemos ahora tendrá una consecuencia en el futuro. Si este resultado es bueno o malo para nosotros, depende de lo que estemos haciendo justo ahora.

Si tienes claro lo que quieres hacer para sobrepasar tu actual crisis y lo haces con pasión, motivación personal, inteligencia y trabajo arduo, en el futuro tendrás el éxito y la prosperidad te mereces.

Si no haces nada ahora para sacar las dificultades de tu vida, pues no tendrás nada en el futuro. Puede que tengas miedo lanzarte a emprender y algo salga mal. Claro, tienes el derecho a equivocarte y enmendar por el camino.

Lo que no tienes derecho es a abandonar. Pero, como siempre, la elección es sólo tuya.

 

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