Vender Más! Con Más Principios.

Publicado por el 27/02/2019. Categoría: Blog

“Este es el primer precepto de la amistad: Pedir a los amigos

sólo lo honesto, y sólo lo honesto hacer por ellos”.

Marco Tulio Cicerón

Al final, ten por seguro que a la gente no la engañas. Ni a todos, ni todo el tiempo. Y, como es lógico, cuando uno inicia el camino del emprendimiento no es para montar un negocio pasajero del que podamos deshacernos en cuanto las cosas comiencen a salir mal: el sueño de todo emprendedor es llevar su idea a que desarrolle todo su potencial, y trascender por ello.

En un final, la máxima de que el cliente siempre tiene la razón es cierta en más de un sentido, y en esto entra a jugar una herramienta que se llama la estadística. He escuchado una historia que así lo demuestra: en una feria, un mercader lanzó un concurso para que los paseantes adivinasen el peso de una res y, si acertaban, se la podían llevar a casa. El animal en cuestión fue tasado por los ojos de muchos, expertos y neófitos, y luego del pesaje final nadie se la ganó.

Pero lo curioso del caso es que el promedio de todos los pesos que se estimaron coincidía perfectamente con el peso del animal. La moraleja es evidente: no puedes medir el éxito de tu negocio por una opinión aislada, pero ten muy en cuenta el consenso de lo que todos piensan sobre ti. Lo más probable es que allí esté la respuesta.

Es imposible ganar engañando

Se acabaron los tiempos de los vendedores de pócimas milagrosas, que cuando se descubría el fraude tomaban su carromato y se iban a engañar al pueblo siguiente. En los tiempos modernos el cliente tiene voz y voto, y hay muchos sitios y formas donde puede exponerse a un emprendedor que no obra con la verdad. La era de la información obliga, y menos mal, a ser absolutamente honestos con nuestras propuestas de productos y servicios.

Si antiguamente las empresas nos han tratado como clientes-borregos, a los que había que mantener en la ignorancia, ahora el cliente es el que tiene el poder y la fuerza del rebaño puede hundir a un emprendimiento deshonesto. La transparencia es vital para vender mucho y bien, y todo lo que tenemos que hacer es aceptarlo y utilizarlo en nuestro provecho.

Ganar más dinero no te hace más feliz…

Pero ser feliz si te hace ganar más dinero. Quienes están en paz consigo mismo se notan, y atraen a personas que quieren alcanzar los mismos niveles de éxito. Esto implica trazar un sistema de principios en las empresas y que estos se cumplan no solo en las esferas directivas, sino a lo largo de toda la estructura.

Puedes alegar que hay muchas empresas que ganan enormes cantidades de dinero sin atenerse a ningún principio, pero cada vez cuesta más trabajo nombrarlas. La razón es sencilla y ya la dijo Samuel Walton, el fundador de Wallmart: “El cliente es en un final el dueño de una empresa, pues puede despedir al menor de los empleados hasta el más alto directivo con solo gastarse su dinero en otra parte”.

La competencia en todos los nichos de todos los mercados es grande, y los clientes incluyen ahora en sus comparativas no solo las relaciones calidad-precio, sino factores como el impacto ecológico y la política del respecto al medio ambiente de cada empresa. Pesan ya en la balanza la historia del trato de las empresas a sus clientes, a sus propios empleados, la legalidad y valor agregado de las materias primas que se utilizan, el apoyo de las empresas a causas altruistas y de beneficencia…

En resumen: comienza a prevalecer y tomar vigencia la frase de “no se puede ser buen empresario sin ser buena persona”. Piensa en ello, y aún mejor: aplícalo en tu vida y en tu emprendimiento.

Artículos relacionados